DR EN VIVO: EL CONCEPTO BITMAN

Bitman es hoy el mejor Live Act que hay en nuestro país. Muchos podrán disentir con la idea que sus show no son en vivo, sino una mezcla de música envasada. Pero hace mucho tiempo que no lo es. Hoy, DJ Bitman es un número seguro a la hora de ir a verlo.
El concepto Bitman reside en la combinación de elementos atractivos al momento de su presentación. En esta oportunidad, desde que se anunció al maestro de ceremonia, entró Juan Sativo para despacharse “Corsario Universal”, un clásico del aquel Tiro de Gracia que demostró que se puede lograr un sonido masivo sin traicionar las bases clásicas del rap y el hip hop. Más adelante volvería al escenario para destaparse con “Nuestra Fiesta”, una verdadera declaración de principios por parte del protagonista de la noche.
En otra parte del show, mientras la mezcla de temas no dejaba espacio para respirar o reabastecerse de líquido. La verdad, no dan ganas de dejar de bailar y eso es clave dentro del acto sonoro de Bitman.
Momento 2: Jimmy Fernández… o “El Diablo”, un excelente tema del Latin Bitman (2008) que ya comienza a ser reconocido por aquel sampleo de la histórica intervención de Hugo Chávez en la ONU. Posteriormente llegó “Pedro Navaja”, otro himno. Cómo quieren que no sea un éxito una fiesta que cuenta con Sativo y Fernández.
La participación de Fran Valenzuela fue interesante, pero, a su vez, el momento más piola de la noche. No se vio muy cómoda rimando, por más que es un acierto que Bitman haya remixado un par de canciones, otorgándole características bien cercana al rithym & blues. Tanto en “Afortunada” como en “Muérdete la Lengua”, la Fran cumplió y disfrutó en una faceta a la cual no está acostumbrada.
Julián Peña como que llegó a relajarse después de haber tocado con lo Santos Dumont esa misma noche. En efecto: llegó, cantó y se fue. Así de rápido y escueto para “Tropilove” el single de Latin Bitman, el cual no pasó desapercibido, porque la canción pega… y harto.
Si la esencia de Bitman sigue siendo combinar armónicas melodías, acertados bits y sampleos reproducidas bajo las cuerdas vocales de una parte reconocible del sonido chileno de los 90, eso es brindarle un nuevo brío a un sonido tan nuestro como otros.

