LA GENTILEZA DE MTV
Hace algunos años, los VMA´S eran un evento a comentar por la industria musical, debido a su audiencia global, sus impresionantes shows y sus resultados, que eran reflejo de popularidad, pero también de calidad.
Hoy, la fiesta grande de MTV es un cóctel de los sonidos locales. Las bandas extranjeras fueron cediendo el puesto ante una industria que necesita alianzas para mantener el barco flotando. En USA el show business es más importante que la música en si.
En fin, el hecho es que la cadena de música le entregó su ceremonia a Britney Spears para su regreso “en gloria y majestad”, en el mismo evento donde hizo noticia por su desastrosa presentación el 2007. Si el año pasado la vapulearon, este año la glorificaron. Le entregaron tres astronautas en momentos específicos del show, las cámaras siempre estuvieron con ella y la rubia sólo se limitó a sonreír y agradecer a Dios.
Britney se ve con el peso de los excesos. Esta fea, carreteada y poco natural. Podría ser su último intento pero, desde ya, debemos conformarnos con recordarla como aquella que deslumbró, tanto en sus videos como en sus presentaciones en vivo.
MTV actuó como parte de la alianza. La industria necesita a Britney y ella necesita dinero para solventar sus gustos y gastos. Y para que eso llegue, la “princesa del pop” necesita seguir haciendo música, aunque sólo baile y no cante.
Mientras tanto, los Video Music Awards siguen perdiendo, con mucha rapidez, aquella credibilidad histórica que ganaron como la ceremonia de premios más importante de la música internacional.

