KLAXONS: JUGANDO A SER GRANDES
Foto: Rosario Oddo (cortesía disorder.cl)
Klaxons demostró que, aun, no pueden aspirar ni a grandes escenarios ni a grandes shows. A pesar que el concierto fue de menos a más, su presentación en vivo distó mucho de la gran calidad de su disco. Sin embargo, dieron luces de un futuro interesante.
El recital de Klaxons, anoche en el Teatro Caupolicán, fue un choque de tendencias y apariencias. Los minutos previos al arranque del concierto, los comentarios giraron en torno a la incredulidad que existía sobre el vivo de los ingleses y el diverso vestuario que desfiló por San Diego.Aplausos tibios para un comienzo tibio. Bouncer, un cover de Kicks like a Mule, banda rave de los 90 pasó rápidamente al olvido cuando sonó Atlantis to Interzone, tema que mostró las desavenencias en el sonido (Simon Taylor Davis mostró y tocó todas sus guitarras, pero pocas se escucharon) pero que la gente disfrutó de igual manera.
Pasaron Totem of the Timeline, Golden Skanks y llegaron a Moonhead, canción que será parte de su nuevo disco, y que tiene una poderosa combinación guitarras y bajo. En ese momento, el concierto comenzó a repuntar. Siguieron con As Above, So Below y Two Receivers, ya con un sonido más decente.
Punto aparte para Magick (uno de los mejores temas de la noche) y en particular, a esa mala costumbre del silencio extra para que la banda sea “alabada” por su público. Un gesto altamente soberbio para una banda que le queda mucho por crecer y que no estaba haciendo un gran show hasta ese minuto. Un desacierto y un desatino.
Calm Trees, Gravity´s Rainbow y Isle of her cerraron la primera parte del concierto. A su regreso, It´s not over yet y Four Horsemen of 2012 pusieron el cierre definitivo.
Klaxons demostró que su potencia en directo está lejos de la fidelidad de su disco debut. No obstante son un grupo en crecimiento, donde es vital que mejoren es aspectos fundamentales como son la interpretación de los temas y su sonido en vivo. Además de que se bajen de la nube en donde fueron puestos por los medio ingleses. Klaxons debe ser una de las decepciones del año.


